La Película “Avatar” en el Contexto Sociopolítico Peruano
Posted in Comunicaciones on 29. Dec, 2009
De lejos la realidad supera la ficción, al punto que es ocioso y hasta innecesario describir los innumerables avances de la ciencia y la tecnología al servicio del ser humano inspirados en el Septimo Arte. Es así que encontramos mejores comunicaciones, aparatos que optimizan nuestra calidad de vida, y hasta nuevos derroteros que superar como sociedad postmoderna.
Mientras sentado desde mi butaca en un cine de la capital limeña veía la última película de James Cameron “Avatar”, pensaba en lo necesaria que es esta cinta animada para comprender nuestra labor como neociudadanos en una sociedad capitalista y poco tolerante, más aún frente a los intereses de las minorías desprotegidas de nuestro propio país.
Como es de común conocimiento, el Cine como producto cultural, no solamente expone realidades para enfrentarlas a la nuestra y así condicionar la forma en la que creamos nuestra verdad, si no que también nos dirige masivamente a ciertas conductas liberales o no que moldean sociedades y forman criterios. Esta película nos brinda una mirada objetiva a un problema que cada vez más nos incumbe como nación peruana, la propiedad y los recursos colectivos.
El film muestra claramente la lucha de intereses sobre un territorio, bajo dos contextos diferentes cada uno con valores distintos y de índole económico. Por un lado la empresa capitalista que busca recursos minerales para generar riqueza y por el otro, una comunidad que en si misma depende del recurso vegetal para vivir, realizar sus intercambios y en la que intrínsecamente se encuentran sus valores, conocimiento y religión.
Que hacer entonces cuando se encuentra en negociación lo innegociable, lo inalienable, optar por el Canon es la solución más simple, pero ¿Dónde queda el honor y la dignidad del pueblo? ¿Qué capacidad moral tendrían los empresarios para hablar de proyectos de sostenibilidad cuando basan su negocio en el atropello? ¿Dónde está la representatividad del Estado frente a nuestros propios intereses cedidos a 5 años por contrato? y peor aún si estos son vendidos arrollando cualquier derecho colectivo sobre los bienes de la nación.
Es allí donde entra a tallar la importancia de la educación para las futuras generaciones, respetando, y no con falta tolerancia que nos ha llevado a la indiferencia. Si no, con la sensibilidad que solamente la cultura observa. Y con ella, valorar la diferencia pues en esta se encuentra la riqueza de la humanidad y el potencial económico que se debe explotar.
Hoy el mundo nos obliga a replantearnos nuestra participación social, una nueva mirada que nos exige respeto y equidad pues el abuso en las formas extractivas para sostener la sociedad del consumo viene generando en nuestro país rencor y odio, un gran motivo que obstruye nuestro bienestar, que bajo ningún motivo debería ser socavado, pues en nosotros se encuentra tanto la clave para nuestro desarrollo, como para el progreso del Perú.
Manuel Linares
Lima, diciembre 2009










































